jueves, 31 de mayo de 2012

Sueños rotos

El tiempo se ha agotado y ya no hay marcha atrás.
No quedan dudas, no quedan sueños, 
ya no hay razón ni ser que te acerque a mí.

El tiempo ha sido cruel conmigo y acaba aquí.
Rompiendo esperanzas, cerrando las puertas
que un día dejaste abiertas sin un porqué.
No hay un "puede ser" ni ningún "algún día"
aunque yo todavía los recuerde.

Sólo queda dejar entrar a ese nunca
que tantas veces me he negado a asumir.
Nunca olvidaré los momentos sin aliento,
nunca volveré a sentir tu piel,
ni viviré en la inocencia, que me hizo dártelo todo.

Acaba el gran silencio y llega el fin. 
Vivir en pausa acaba aquí, hoy,
con palabras que atraviesan.

Noches en vela que hoy no sirven de nada.
Queda lejano, todo cuanto viví contigo, nuestro deseo.
Pero cuando escucho nuestras canciones aún puedo sentirte,
aún puedo recordarte.
En aquella playa, bajo ese cielo repleto de estrellas, 
cuando tus brazos eran mi mejor refugio,
cuando luchaba por destruir tu dolor.

Y ahora se hace tan difícil creer en el destino,
en la eternidad, en no rendirse y en la palabra.
Creer en luchar, en promesas, e incluso en que exista el amor.
Y es que si existe me ha engañado.

¿Qué quedó del para siempre?



Un día me lo entregaste, o eso dijiste.
Que pronto regresarías, que había tiempo para todo.
Y esperando me quedé, y sufriendo no me rendí.
Y así caí en el engaño de tus besos,
de tus promesas rotas y de un futuro juntos que nunca llegó,que nunca llegará.

Y como extraños te veo,
Y como extraños finjo ser feliz.
Y como extraños río mientras lloro por dentro,
mientras te alejas y te añoro,
mientras sales de mi vida, sin ningún perdón.

Qué caro es el tiempo...




martes, 22 de mayo de 2012

¡Estúpidos!

Hoy me ha venido a la mente una de esas frases que de cada cierto tiempo me obligo a recordar:
"Me lamentaba de no tener mejores zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies".

Este proverbio siempre me ha ayudado a recordar que por muy mal que vea mi situación, debemos mirar a nuestro alrededor antes de quejarnos. Tenemos tendencia a creernos el centro del mundo, a tratar nuestros problemas como si fueran los únicos que existen y los más importantes. Siempre hay alguien que está peor que tú, que tiene más necesidades que tú, que sufre más que tú. Debemos pararnos a pensar si es realmente importante aquello que ansiamos tener, si lo son nuestros problemas, nuestras "necesidades" y tan sólo en un par de minutos llegaremos a la conclusión de que no tenemos derecho a quejarnos.

La estupidez humana puede llegar hasta límites insospechables. El inconformismo piensa y actúa por nosotros, aunque más que el inconformismo, nuestros caprichos. Siempre queremos más y mejor, y no apreciamos lo que tenemos. Cuando no tenemos móvil nos sentimos desgraciados por ello, cuando lo tenemos, seguimos sin estar contentos porque queríamos uno con Internet, cuando lo conseguimos queremos uno que acaba de salir, más moderno y rápido. Y así con todo: ropa, coches... Y también en todos los aspectos de nuestra vida. Siempre queremos un cuerpo mejor, otro color de ojos o un pelo diferente. Sólo hacemos que quejarnos, que pedir más, cuando en realidad tenemos mucho más de lo que nos hace falta. ¿Quién tenía Internet o móvil hace tan sólo unos años? Nadie, y podían ser felices. Mucha gente envidia a los famosos, a la gente rica, o al vecino de al lado. Todo el mundo quiere tener más, cuando a menudo quien más tiene es también el más infeliz. Somos hipócritas. Tenemos de todo y seguimos queriendo justamente todo aquello que no tenemos.

Esta misma situación aplicada a la vida amorosa es la que cada vez es más frecuente y siempre me lleva de cabeza. Me pregunto si es algo innato el hecho de que siempre queremos a quien no tenemos, e ignoramos o infravaloramos a quien va detrás de nosotros y vemos como "fácil". Lo mismo ocurre cuando nos obsesionamos por conseguir a alguien que vemos como "difícil". Cuando conseguimos nuestro propósito con esa persona sentimos que ya no es lo mismo, que ya no la queremos o deseamos como lo hacíamos antes. Cuando conseguimos que nos quieran ya no queremos nosotros, y no nos damos cuenta el daño que hacemos hasta que somos nosotros los que lo sufrimos. 
Por esto y por mucho más, me permito afirmarlo: ¡Somos realmente estúpidos!


Esta mañana estaba desayunando mientras veía Espejo Público , cuando ha salido un reportaje sobre el crimen de Loft que me ha impactado muchísimo. "Mata a su mejor amiga para cobrar su seguro de vida". ¿Hay algo más inhumano? http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/maria-angeles-molina-angie-condenada-anos-prision_2012031900051.html

Love Happens

Capítulo 1:

A veces, pese a que te esfuerces porque ocurra lo contrario, la vida te da limones.
Cuando esto ocurre tienes dos opciones:
puedes poner cara de amargado,
o prepararte una limonada.



¿Quién quiere cubitos?

martes, 8 de mayo de 2012

El único hombre que nunca comete un error es aquel que nunca hace nada




Algunos se equivocan por temor a equivocarse



domingo, 6 de mayo de 2012

¿Quieres ser sirena o ballena?

Hace algún tiempo, en una ciudad de Francia, había un cartel en la entrada de un gimnasio que decía: "ESTE VERANO ¿QUIERES SER SIRENA O BALLENA?" junto a una foto de una joven espectacular. Se cuenta que una mujer, de la que nunca se conoció su aspecto físico, respondió a la pregunta de esta forma: 

Estimados señores,
Las ballenas estan siempre rodeadas de amigos (delfines, focas, leones marinos, humanos curiosos). Tienen una vida sexual muy activa, se quedan embarazadas y tienen ballenitas de lo más tiernas a las que amamantan. Crían a sus pequeños con mucho cariño. Se lo pasan bomba con los delfines poniéndose moradas de gambas. Juegan y nadan surcando los mares, conociendo lugares tan maravillosos como La Patagonia, el Mar de Barens o los arrecifes de Coral de la Polinesia.


Las ballenas cantan muy bien y hasta graban CD's. Son animales impresionantes y muy queridos. Casi no tienen más depredador que los humanos. Son queridas, defendidas y admiradas por casi todo el mundo.

Las sirenas en cambio no existen. 
Pero si existieran harian cola en la consulta del psicologo debido a un problema de desdoblamiento de la personalidad, ¿mujer o pescado? No tendrían vida sexual ¿por dónde? Así que tampoco podrían tener hijos. Son bonitas, es verdad, pero solitarias y tristes. Además, ¿quién querría a su lado a una chica que huele a pescadería? 

Sin lugar a dudas, yo prefiero ser una ballena.
PD: En una época en la que los medios de comunicación nos meten en la cabeza la idea de que sólo las delgadas son bellas, yo prefiero disfrutar de un helado con mis hijos, de una buena cena con un hombre que me haga vibrar, comer, beber y divertirme con mis amigos. Nosotras, las mujeres, ganamos peso con el tiempo porque al acumular tanta información en la cabeza, cuando ya no hay más espacio, se reparte por el resto del cuerpo. Así que no estamos gordas, somos tremendamente cultas. 

Por eso, a partir de ahora cada vez que te mires el culo en el espejo piensa: 
¡Madre mía, qué lista soy!



A la mujer que me escribió este texto hace unos cuantos años ya... La misma que me enseñó muy bien una teoría que ella nunca llevó a la práctica. A ella le agradezco el coraje de haberme enseñado a no caer nunca en los errores que ella misma cometió. 

martes, 1 de mayo de 2012

Hace tiempo que dices...


Hoy elijo yo

Y entonces volará, sin pensar en nadie porque nadie ha pensado en ella. Abrirá sus alas y será libre, sin mirar atrás, sin arrepentirse. Se comerá el mundo y no dejará nada por hacer. Será fugaz. Como una ráfaga de aire fresco. Nada le será inalcanzable. Viajará audaz por el mundo sin un camino a seguir. Creará su destino. Nadie la atará, dejará de vivir atrapada, será un sueño.


A  veces llega a ser más egoísta el que siempre piensa en los demás, que el que sólo piensa en si mismo. Porque al final uno acaba yendo contra su propia vida. Posponiendo sus decisiones, sus metas y sus sueños por aquello que es mejor y que desean los demás.
 Egoísta es dar la espalda a un futuro que sólo te pertenece a ti.