lunes, 25 de febrero de 2013



Eres como un ciego que piensa que nunca podrá ver.


 Y que si algún día viera, creería estar soñando.




lunes, 18 de febrero de 2013

Déjame soñarte

Es tan bonito tenerte aquí, tocarte. Son tan dulces tus besos, tan sosegadas tus palabras. Contigo me siento en paz con el mundo, como si nada pudiera apartarte de mí. Una calma abrumadora que me seduce, que invade mi cuerpo como rayos de sol que nunca cesan. Me iluminas, como lo haces con todo a tu alrededor, sin ni siquiera percatarte, tan sólo con existir. Me miras y como una hoja de papel en el fuego me quemo, rápido y sin dolor. Unos ojos penetrantes que hipnotizan dejando señales imborrables, gritando sentimientos y palabras que sin querer, dices con ellos. Me ardes hasta en pensamientos. Cuando pienso que vives en mi mundo, que no eres de papel. Cuando sé que la misma luna nos alumbra, que andamos bajo el mismo cielo.

No hay nada como tú en mis sueños. En los que vivo despierta y en los que inconscientemente te encuentras también, sin límites, sin desconsuelo ni con ninguna razón de por medio. Dándome calor sin más, queriéndome como si fuere tu único propósito en la vida. Siento que te tengo, que tus palabras me pertenecen y tu alma duerme en mis brazos. Siento que estás aquí, cogiéndome de la mano y mirándome fijamente, concentrado en no perderte ni un detalle de mí, que no te imaginas perderme de vista. Sueño que te importo como nada jamás, que estoy en tus brazos , más allá del cuerpo. Te siento a ti, a lo que llevas dentro. No siento siquiera tu piel, es aún más intenso.

Siento como nos cubrimos en besos y noto tu amor. Como me abrazas tan dentro que casi duele. Como te clavas en mí para ser uno, porque no veo el límite entre el tú y el yo. Tan sólo somos uno.



No me despiertes. Déjame soñar. No pido nada más. No quiero besos ni juramentos. Déjame vivir con mis sueños, de ellos. Del creer que algún día te tendré. Del soñar que estoy contigo. No me despiertes, porque veré que todo es mentira. Porque sentiré que te pierdo. Y lo eterno partirá entre besos de despedida y alguna que otra palabra vacía. Déjame soñar, no me sujetes. No me hagas ver que nada existe, aún creo en mis sueños. No me susurres que tienes que irte ni insinúes que fue un error. No me cuentes que lo nuestro no será un futuro juntos, ni un presente, ni siquiera un pasado, porque yo creo en ellos. Déjame soñar porque en los sueños siempre hay una esperanza, aspiraciones y finales imprevistos. Déjame soñar, porque en los sueños nada es imposible y todo puede cambiar. No me expliques porqués, no me des razones, porque no quiero entenderlas. Espera a irte, hazlo en sueños, que cambiaré el final volviéndome a quedar dormida. Reproduciré los recuerdos, uno tras otro porque no puedo soportar no volver a sentirte, y así creeré que no te vas nunca. No me abandones. Quédate en mi sueño, déjame soñarte.



sábado, 16 de febrero de 2013

El tiempo, la mejor expresión de amor

Es posible evaluar la importancia que le asignamos a algo considerando el tiempo que estamos dispuestos a dedicarle. Cuanto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente resulta la relevancia y el valor que tiene para nosotros. Si quieres conocer las prioridades de una persona, fíjate en cómo usa el tiempo.

El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a un persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar. Nuestro tiempo es nuestra vida. El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo. 

No es suficiente decir que las relaciones son importantes. Debemos demostrarlo en acciones, invirtiendo tiempo en ellas. Las palabras por sí solas nada valen. No solamente debemos decir que amamos, sino que debemos demostrarlo por medio de lo que hacemos. Las relaciones exigen tiempo y esfuerzo. Amor se deletrea así: T-I-E-M-P-O.

La esencia del amor no es lo que pensamos o hacemos o aportamos a los demás, antes bien, es cuánto entregamos de nosotros mismos. A los hombres, en particular, les cuesta entender esto. Muchos dicen: "No puedo entender a mi esposa ni a mis hijos. Les proveo de todo lo que necesitan. ¿Qué más quieren?" ¡Te quieren a ti! Quieren tus ojos, tus oídos, tu tiempo. No hay nada que pueda suplir eso. 

El mejor regalo de amor no son los diamantes ni las rosas ni los dulces. Es brindar tu concentración. El amor se concentra tanto en otra persona que por un instante uno se olvida quién es. La atención dice: "Te valoro tanto que te entrego mi bien más valioso: mi tiempo". Siempre que dediques tu tiempo, estarás haciendo un sacrificio, y el sacrificio es la esencia del amor.

Es posible dar sin amar, pero no se puede amar sin dar. Amar es entregarse: dejar de lado mis preferencias, comodidad, objetivos personales, seguridad, dinero, energía y tiempo para el beneficio de otra persona. 

Autor: Desconocido

miércoles, 13 de febrero de 2013

Federico Moccia

Creces, experimentas, aprendes, crees saber cómo funcionan las cosas, estás convencido de haber encontrado la clave que te permitirá entender y enfrentarte a todo. Pero después, cuando menos te lo esperas, cuando el equilibrio parece perfecto, cuando crees haber dado con todas las respuestas o, al menos, la mayor parte de ellas, surge una nueva adivinanza. Y no sabes qué responder. Te pilla por sorpresa. Lo único que consigues entender es que el amor no te pertenece, que es ese mágico momento en que dos personas deciden a la vez vivir, saborear a fondo las cosas, soñando, cantando en el alma, sintiéndose ligeras y únicas. Sin posibilidad de razonar demasiado. Hasta que ambas lo deseen. Hasta que una de las dos se marche. Y no habrá manera, hechos o palabras que puedan hacer entrar en razón al otro. Porque el amor no responde a razones...

-Siempre hay algo, alguien, un hecho, una historia, una película o un momento que determinan lo que sucederá después, lo que decidimos al cabo de una hora, de un día, de una semana o de un mes. Un detonante, el valor de alguien que se hace tuyo, que te muestra lo que no querías ver y te arrastra por un camino. - Porque a veces las decisiones, poco importa que sean graves o pequeñas, se toman por las razones más variopintas y nadie sabe verdaderamente cuál ha sido el instante, la sensación, la molestia o la conmoción que nos ha empujado a hacerlo. Y, sin embargo, ocurre. 

-Un momento sencillo y hermoso, de esos que se producen inesperadamente y que te hacen sentir en paz con el mundo. Por ningún motivo en particular. La vida sin más.

-No exageremos, la vida es así. Uno se cae, se vuelve a levantar y sigue adelante. Todo el mundo tiene derecho a cometer un error, y en caso de que ni siquiera hayas cometido nunca ninguno, hasta dos.

-¿Sabes lo que me gusta de ti? Que ves cosas donde los demás sólo ven oscuridad. Que sabes crear emociones a partir de una simple hoja en blanco, que cuando miras por la ventana ves el mar o las montañas...

-La felicidad es no pensar en nada, eh... La felicidad es algo inconsciente. La felicidad es un beso de la fortuna en la frente.

-En ocasiones, cuando un miedo no se afronta y no se resuelve del todo, se agazapa y permanece al acecho, como una pantera negra escondida en la alta hierba, en la confusión cotidiana, lista para saltar y para reaparecer con toda la violencia de sus garras...imposibilitando cualquier posible huida. 

-Todo está al alcance de la mano. Fácil y bonito. Pero de repente llega la duda, el miedo a equivocarse y a no haber entendido bien lo que el corazón siente de verdad.

-Cuando dices lo que quieres decir, cuando sabes cómo quieres jugar, te sientes tan alto que casi te parece volar.


-Decepcionada. Como cuando uno anhela contar un problema y, cuando por fin le salen las palabras, la persona que tiene delante, la destinataria de la sinceridad no está... no lo capta..., no lo entiende. Porque en realidad se encuentra en otro lugar. 

-No siempre tienes a alguien en el momento preciso para decirte lo que no sabes, mostrarte las cosas desde otro punto de vista, evitar que cometas un error e impedir que te dejes engañar por una mera imagen. 

-Cuando quieres dar una sorpresa. Cuando piensas en los detalles, te esfuerzas y eres feliz pensando en la felicidad que suscitarás. Y la espera se transforma en alegría. Y luego, plof, basta una llamada, una frase inocente o un retraso para que todo salte por los aires y tú te quedes con las manos vacías. 

-Ser amigos significa entre otras cosas decirse la verdad... si, esa que quizá a veces te molesta oír, pero que ayuda a aceptar la realidad.

-Amigas. Desde siempre. Como siempre. La amistad es un hilo sutil e indestructible atraviesa la vida y todos sus cambios

-Cuando estás tan enamorado de una persona te parece que ninguna palabra, ninguna sorpresa pueden bastar para dárselo a entender

-Mira fijamente las fotografías que pasan bajo sus ojos, que desfilan veloces arrastrando historias, amores repentinos, grandes pasiones, locuras de juventud y encuentros casuales destinados a prolongarse en el tiempo. Para siempre.

-Lo más extraño es que a veces no nos damos cuenta de hasta qué punto nos quieren las personas que nos rodean.

-Gracias por existir... ¿Se puede decir una frase más bonita a una mujer? Es como admitir que sólo porque está ella, porque ella existe,... sólo eso ya es un regalo para el mundo.



Recopilación de frases del libro "Perdona pero quiere casarme contigo" 
de Federico Moccia

lunes, 4 de febrero de 2013



"Las cosas no se dicen, se hacen,
 porque al hacerlas se dicen solas".

Woody Allen