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viernes, 17 de mayo de 2013

Soledad

Soledad, vienes sin avisar, pillándome desnuda.
Llegas sin palabras, dejándome sumergida en un silencio amargo. 
Soledad, te encuentro aunque no te busco,
y no te alejas de mí aunque lo pido suplicante.

Soledad, tú no tienes piedad. Atacas con descaro.
No traes abrazos ni cálidas sonrisas.
Soledad, a veces te creía útil, necesaria, pero abusaste de mi confianza.
Te hiciste perversa y ya no te separas de mí.

Soledad, ahora sé lo que se siente entre tus brazos,
y añoro a cuántos me reprimían por pasar demasiado tiempo junto a ti.
Soledad, no seas cruel, no me amenaces.
Que en esta noche fría no hay mantas que me tapen.

Soledad, acurrucada estoy, lejos de todo,
sin mas abrigo que mis pensamientos y algún recuerdo.
Y tú me hablas silencios que no quiero escuchar.
Soledad, me traes tranquilidad, pero no la paz.
Te acercas susurrándome una falsa calma. El ruido está en mí.
Soledad, por husmearte me has ido absorviendo poco a poco.
Todo es blanco, mis ojos no tienen pupilas.
Soledad... Vete, aléjate, acaba.






lunes, 18 de marzo de 2013

sábado, 1 de diciembre de 2012

Olvido consumido

A veces el mundo te declara la guerra cuando menos quieres luchar. Ataca cuando te ve débil. Y ahí estás, desarmado y pidiendo una misericordia que no pensaste que te fuera a hacer falta. Estás en el suelo, tirado y buscando la fuerza para hacerle frente. Y es así, cuando te golpean y caes, cuando lo entiendes. No hay más refugio que el que uno mismo se crea, ni más corazón que el que se cree tener. No hay nadie más que te proteja y te sujete en el batacazo mas que tu propio yo, estás solo.





Entonces ves que no hay compasión, ni lealtad, ni recuerdo que no se borre con un nuevo amanecer más placentero. Sólo eres un hoy del que no se sabe bien su duración, un ahora y un aquí que desaparecerá con tus cenizas un mañana. Y junto a tu presencia se esfumará tu risa, se esfumará tu voz, tus buenas causas y el dolor que causaste. Se esfumará el tiempo que diste a aquellos a los que le careció, el bien, el mal; todo lo que diste de ti, y lo que te dieron, sólo quedará eso, olvido consumido.