Vives tan dentro de mí que siento tu sueño,
que sufro tu hambre, que vivo tus sueños,
que admito tus errores y lloro tus penas.
Entras tan profundo...
que veo en tus ojos
y suspiro en tu garganta.
Que si te tocan noto el roce de tu piel,
que si te llaman respondo.
Vives tan dentro de mí
que de tus pasos se alimenta mi cansancio,
y en mi risa se escucha tu voz.