Quizás tus ojos me han engañado. Tu mirada me decía que me quedara contigo mientras todo lo demás me sugería huir. Apariencias, prejuicios, consejos a los que nunca quiero hacer caso, pero que a veces se convierten en realidades, evidencias que aunque luche contra ellas son lo que son.
Y ahora me siento estúpida, engañada por un muy poco que en mi vida importa mucho, decepcionada conmigo misma por no ser realista, por intentar buscar un algo más, un más allá que no existe y que cada vez me parece más injusto.
Tus ojos me decían ven, quédate conmigo, que no te haré daño jamás, y mi conciencia se cabreaba por no querer ver que mentían. Mi inocencia te daba una oportunidad mientras tú buscabas como engañarla.
El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer. María Zambrano
Un día de esos en los que te sientes idiota.

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